Blogia
mychemicalromancemdp

* Nota MCR - 5track.com *

MCR en ferro: Gritos de adolescentes dark bajo la lluvia
La banda liderada por Gerard Way dio un sólido concierto en Ferro. El marco, miles de adolescentes en llamas. Lo negativo: no más de 90 minutos de un show sin mucho esmero en la puesta en escena.
ger

 En el camino que va de la estación Primera Junta hasta la cancha de Ferro ya se podían ver pululando varios grupos de personas, adolescentes en entre 13 y 18 años, algunas chicas acompañados por mamá, papá, o hermanos mayores. La gran mayoría vestida de negro y usaban una gran cantidad de maquillaje, negro, claro.

Adentro del estadio, esos grupos se multiplicaron por cientos y se agrupaban entre los verdaderos fans, que saltaban como electrificados, y los que parecían decir “que mierda hago acá”. My Chemical Romance tocó por primera vez en Argentina, y los muchachos liderados por un histriónico Gerard Way ofrecieron un prolijo show, opacado por la nula puesta en escena.

Luego de las presentaciones de Vados, una especie de Oreja de Van Gogh made in BA (algunos que conozco pedirán mi cabeza por la comparación), e Infierno 18, un proyecto a medio camino entre Cadena Perpetua y Blink 182, fue el turno de los norteamericanos. Way, una mezcla de Billy Corgan con pelo y Tom Cruise, comenzó con el típico “Argentina”, y se dedicó durante los casi 90 minutos a interactuar con el público, en inglés y en castellano (mierda, manos y gracias, sus palabras favoritas).

Con el sonido de la batería de Bob Bryar y las guitarras impecables (salvo Frank Iero, que abandonó la gira tras el show de Brasil), MCR desplegó su repertorio de canciones punk sobre la vida de los adolescentes generación 2000 que, además, sirvió de placebo para algunos mayores que todavía esperan la visita de bandas como Green Day.

El setlist incluyó muchos temas de su último disco, ‘The black parade’, con “Mama” y “House of Wolfe” como estandartes, solo superados por “Welcome to the Black Parade” y “Teenagers”, armónica incluida. En un gesto poco común, Way agradeció a sus bandas soportes, y cumplió a la perfección su rol de frontman, recorriendo de un lado al otro el escenario manteniendo siempre el look: campera de jean, remera y pantalones (todo negro) y un pañuelo rojo.

Luego de un breve parate, que incluyó baladas como “Cáncer”, fue el turno de los bises que finalizaron con “Helena”, uno de los temas más pedido y corte de ‘Three Cheers for Sweet Revenge’. Eso fue todo, no hubo un “otra más y no jodemos más” ni un pedido para que la banda vuelva. El final sorpresivo del recital marcó el lento retorno del desfile negro de adolescentes a sus casas, el ejercito de la generación del “Look, Phone y Rock and Roll”.

(Fuente: http://www.5track.com/documentos/noticias_detalle.asp?idnoticias=838)

0 comentarios